Días de navegación

Las navegaciones camuflajeadas de Javier Ampudia Pacheco

A propósito de una de sus obras más recientes de la serie “Días de navegación”.

El acto de pintar por estos días se ha convertido en una tarea de Titanes, o más bien encarnados en sus protagonistas estos se pudieran llamar Odiseos postmodernos navegando sobre Poseidón y sin miedo a ser devorados por Sila con el fin de llegar a Ítaca a como de lugar y encontrarse con su Penélope, pero en este caso con la más autocomplacencia que pudiera emanar del aferrado hermanamiento entre pinceles y lienzos.

A pesar de que Duchamp en el siglo pasado se haya burlado de la historia precedente colocando un urinario en un contexto expositivo y llamarles a este tipo de obras Ready Made), todo parecía indicar que la pintura había llegado a su fin, que todos los referentes de Rembrandt, Goya, Tiziano, Caravaggio, Rubens etc., quedarían para muchos en la mente de los espectadores, museos y catálogos para ser visualizados como el referente más cercano, lo que suscitaría para muchos que, después de aquí ya no existiría más nada dentro del campo de la pintura, todo el arte pictórico estaba hecho, consumado y proyectado para el devenir de la historia. No por gusto todavía quedan artífices arraigados, endiosados, anclados a esta manera de concebir el arte y sus procesos, que se lo juegan todo o casi todo en pos de consolidar y legitimar lo que para muchos es un referente de incalculable valor a la hora de trazar los senderos de la historia como núcleo.

En este sentido he traído a colación uno de los creadores del patio más laboriosos e inquietos dentro del entramado y áspero mundo de las artes visuales contemporáneas, me refiero a Javier Ampudia Pacheco, o más bien el javico, o simplemente Ampudia, joven creador que desde hace mucho tiempo viene dando pasos acrecentados dentro del panorama plástico pinareño y cubano, el hecho de tomar a Javier como referencia dentro de la plástica joven pinareña se debe al acercamiento reciente de una de las piezas de último minuto creadas por el artista me refiero a la serie “Días de navegación” y para comenzar este diálogo entre Javier y yo me referiré a ciertos aspectos dentro de la obra de este colega para adentrarme posteriormente en la pieza que tomé como pretexto para sostener este diálogo.

Para todos los espectadores dígase pasivos y activos, el hecho de adentrarse en una obra plástica como esta que reúne buena factura estética, técnica exquisita, composición inmejorable, códigos particulares, uso del color medido y sentido etc. parecerá a primera vista que es una obra muy decorativa, para una recreación visual, solamente para apreciar el virtuosismo técnico del creador y no indagar más allá de las meras y evidentes lógicas visuales, el hecho es que existe un llamado virus, que se llama si no entiendo nada desde el principio sigo mi camino, y quedan frustradas todas las concepciones epistemológicas de los espectadores ante cualquier obra de este tipo debido a que hemos adaptado a ofrecer la comida en cucharas y platos y nadie se ha atrevido como tú a buscar otra manera de comer, es una obra que a lo sumo está plegada de camuflajes, códigos, metáforas, tautologías del tropos cotidiano, naturalezas oníricas, creadas ,inventadas que solo para ti y los que como tú sueñan y perciben esa realidad otra, que no dista para nada de la carnal, cruda y errática del día a día en pos de mejorarla, muchos dirán ¿por qué tanto virtuosismo de este creador no lo emplea en ser más transparente, más leíble, sin tantos atajos ni laberintos para llegar a un objetivo que al final es de muchos de nosotros?

De la serie: “Días de Navegación”.2012
De la serie: “Días de Navegación”.2012

Y es ahí donde vengo yo como amigo y digo: Señores al javico no le interesa ser un crudo reflejo dentro de su obra de la realidad cotidiana, creo que el día que lo haga no será el mismo, debido a que su obra tan preñada de realidades de diverso tipo crece mejor dentro de la búsqueda ,¿Qué será? ¿Qué está diciendo esto? ¿Por qué?, y te asaltará a la mente lo siguiente: Este tipo intenta decirme algo en todo momento con su obra de una manera jovial, amena, amistosa, preciosa, soñada, imaginaria, donde todos están pero no son capaces de observar que hay más allá, donde el color también es protagónico, real e irreal, apacible, amigo, ecuánime y provocativo debido a que nos asaltan algunas inquietudes ¿Por qué? Porque para el javico todo es tan tranquilo, el propio uso del color, su personalidad para el que lo conozca también se convierte en el referente más cercano de su psicología como ser humano que traslada constantemente al lienzo, estas entre muchísimas otras cuestiones tienden a trazar un puente en la obra y su creador, como el reflejo más cercano en la manera de asumir la vida como proceso continuo.

Y para responder la anterior pregunta para el que se la esté haciendo, si Ampudia me recrea la realidad de manera más cruda le pudiera tener más miedo, el reflejo social sería de inmediato y el espejo se multiplicaría, yo en lo particular muchas veces prefiero el camuflaje alentador que la realidad más cruda, por la sencilla razón que me hará cambiar con actitudes positivas, ¿será que este colega en aras de no provocar esa realidad la crea de manera más onírica, soñada, en un busca de un estado de ánimo sosegado, satisfecho y hasta cierto punto ansioso por algo que no está al alcance de todos, pero que pudiera estarlo y solo depende de nosotros y de la óptica en que se observe? El hecho es que Javier se ha convertido durante mucho tiempo en un creador que cubre con una coraza la más real de las realidades.

Adentrándonos en su más reciente pieza en la opinión del propio creador son obras que de alguna manera responden a ciertos estados de ánimo del creador, en este caso, pero que también trasciende a otras personas, emociones y sentimientos ajenos, lugares en los que en algún momento uno quisiera estar por medio de la tele-transportación o sencillamente espacios reales que solo la memoria receptora de los buenos momentos es capaz de reservar como las perfectas provisiones cuando ya no reine lo bello sobre la tierra, estas entre otras cuestiones le dan la mano a esta serie de piezas de Ampudia en este 2012.

Lo cierto es que para comprender la más reciente creación de este bisoño creador se hará necesario tomar las siguientes municiones en aras de tomarle el pulso a la obra. Creo que lo primero sería, y con tu permiso mi hermano, hacerse las siguientes preguntas ¿Por qué una brocha y no otra cosa? ¿Por qué este objeto creado para una sola función ha invadido una cama y se cubre de una sábana trasparente, bella y limpia? ¿Por qué tanta trasparencia en el color, tan limpios, tan puros, obligando en todo momento a ver lo que aguarda debajo? ¿Un objeto de este tipo casi siempre húmedo que hace husmeando la intimidad y la historia de una cama? ¿Por qué en la cama y no en el piso, la tierra u otro sitio? ¿Será que este objeto para el creador siempre debe estar cómodo, descansado y por qué no haciendo un papel de hombre?

Ampudia toma la brocha por dos cuestiones muy evidentes: La primera porque en esta ocasión es un símbolo de autorreferencialidad hacia él como persona, como ese ser que ya dejó de ser para muchos un hombre carnal y se ha introducido tanto dentro del campo pictórico que ya vive, sueña y percibe su mundo desde cualquier punto de vista como un macro-contexto pictórico y creativo nada más, por otro lado pudiera suscitar otras cuestiones si atendemos la naturaleza húmeda de una brocha de pintar, siempre o casi siempre húmeda, debido a que esta pudiera ser también un elemento erótico, masculino y sensual que como intruso pretende penetrar en la más cómoda y simbólica pose de una escena amorosa común que termina en el lugar más agradable: La Cama. Así también pudiera verse este símbolo de vital importancia dentro de la obra, como ese hombre capaz de hacerse sentir dentro de la más íntima escena amorosa, por otro lado está lo referido a que si este objeto ha llegado a penetrar en este sitio se debe a varias cuestiones:

1: desea descansar como objeto y como hombre,

2: desea compartir su naturaleza húmeda,

3: a pesar de ser tan pequeño ,también necesita una cuota de visibilidad, cuidado y permanencia en un sitio agradable,

4: su color es más que evidente, busca ser percibido, observado por entre esas sábanas, haciéndonos ver que esta re-creación de Javier pertenece a él, pero puede ser parte de nosotros, es hasta cierto punto un acto de invitación a una causa que solo pueden entrar las brochas de un creador como este,

5: una de las características de este objeto es la propia humedad que emana de sí misma y el hecho de invadir un espacio tan intimo como este (la cama)lo convierte rápidamente en un ser común, acompañado de su naturaleza ruda(madera) y que se pudiera traducir en el referente más cercano a nosotros los “hombres” casi siempre husmeadores ,inconformes e intranquilos en busca de una calma que solo lo proporciona el trabajo y la cama,

6: el hecho de estar en la cama y no en otro sitio le otorga cierto grado de respeto, de pulcritud y también porque no ciertas diferencias desde la óptica del status social e intelectual debido a que no todos deberían estar en un mismo sitio y abrazados a tan hermosa sabana, privilegio que solo unos pocos se pueden dar y en ese juego vuelve a entrar la personalidad de Ampudia,

7: no cabe dudas de que este creador independientemente a todo rinde un merecido tributo a la brocha como objeto social, el solo hecho de llevarlo a un lugar tan codiciado, íntimo y saludable como este, nos hace reflexionar hacia varios puntos de vista: el primero estaría relacionado con la propia personalidad del creador, todo color, gesto, trazo, vida, calma, humedad, intimidad entre la mano y el objeto como simples cómplices de toda una actividad laboriosa, es esa imagen encarnada en hombre y que enmascara toda una personalidad, también está lo referido al alto grado de estatus que le otorga el creador a tan noble objeto, lo suma a una cama limpia, lo pone cómodo y lo invita a quedarse como una suerte de amigo que ha sabido hacer su papel bien y que merece descansar en el sitio más añorado para lograr el mejor de los sueños, y por ende es un acto de sumo respeto hacia lo que de alguna manera lo acompaña como factor motivacional para enfrentar las vicisitudes de la vida diaria, por ello el apego a él, las comodidades, los lucros, y las libertades que solo un creador después de haberse consolidado y legitimado con su obra se permite por tan solo un minuto, ir de navegación a otro sitio de la mano de uno de sus más fieles servidores, los pinceles y las brochas.

Sirva este texto sobre la obra de Ampudia, joven tímido pero tremendo creador al cual le auguro una muy sólida carrera dentro de las artes plásticas cubanas y porque no extranjeras también .

Lázaro Prieto González

Presidente Sección de Plástica (AHS)

Pinar del Río, Cuba

Noviembre de 2012

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